Malvona 06 abril, 2013

¿Te gusta como suena el bandoneón?

Navegando por ahí me encontré con una nueva banda: "El Manijazo", que se atrevió a mezclar los estilos de Tango y Ska, generando un sonido muy original y divertido.



Con temas bien porteños, como el mate, el truco y mucho lunfardo, esta banda logrará sacarte una sonrisa.

Podés escuchar el disco completo "Dele Rosca" desde aquí.






¿Qué te pareció?

Malvona 08 marzo, 2011

En la mañana de un domingo, por los pasillos del subte de Buenos Aires, camina Don Ramón de Almagro, tratando de ganarse la vida vendiendo sus poemas a los pasajeros.


Se hace lugar entre la gente y con voz serena ofrece a cada uno su obra. Lleva consigo una sonrisa de orgullo, porque su mujer le dijo que su poesía es la mejor del mundo.

Pasa entonces al vagón siguiente, con paciencia y espalda cansada, recitando sus versos

Por la vieja costumbre de comer
que nos hace salir cada mañana
con mis versos golpeo su ventana
disculpe, ¿qué otra cosa puedo hacer?

Malvona 27 julio, 2010


foto: Valeria Migoya


Texto: Anahí Flores

La verdadera universidad de hoy en día es una colección de libros.

Thomas Carlyle, (1795-1881),
historiador británico.

Si la lectora fuera médica, leería durante las guardias; si fuera profesora, en los recreos; si vendedora, cuando no hubiera clientes; si fuera azafata, en los despegues y aterrizajes; si veterinaria, cuando los animales duermen. Si la lectora fuera jardinera, leería en los días de lluvia; si fuera diseñadora de modas, leería para inspirarse; si fuera fotógrafa, haría las fotos para La lectora en la ciudad; si fuera andinista, leería en las cumbres; si fuera música, leería partituras; si artista plástica, leería los rostros. Si la lectora fuera contadora, sabría leer números; si fuera chef, leería mientras la comida está en el horno y si fuera presidenta… ahí no sabe cuándo leería pero sí dónde y entonces, sólo por probar, la lectora se asoma al balcón.


Encontrá este post en:
La Lectora en La Ciudad
Los Martes Miento



Malvona 23 junio, 2010

Se vieron por primera vez una mañana, en la esquina de Lavalle y Carlos Pellegrini.
Y allí comenzó su historia.

Pasearon por restaurantes, cafés y paseos de turistas, disfrutando del camino que recorrieron juntos.
Caminaron, corrieron, tropezaron y siguieron caminando.

De repente, frente a un cartel luminoso de Florida, sus miradas se cruzaron fijamente.
Ambos se dieron cuenta: el final estaba por llegar en cualquier momento.
Habían compartido un feliz instante de sus viajes, pero sabían que estaban siguiendo caminos diferentes. Tenían distintos objetivos en la vida.

Y dándose una última mirada, con total naturalidad y como completos desconocidos, ella dobló por San Martín… y él siguió derecho por Lavalle.


Malvona 20 junio, 2010


Foto: Valeria Migoya


Parecía un día cualquiera.
Como todas las mañanas, al llegar a mi trabajo enciendí la computadora y conecté el pen drive...
Pero esta vez la compu no lo reconoció.
Corriendo lo llevé al servicio técnico, y les expliqué angustiada su situación.
La recepcionista lo llevó con prisa hacia el técnico principal, y le susurró en voz bajita, señalándo mi pequeño artefacto violeta.


La espera se hizo interminable.
Mientras tanto, yo recordaba los hermosos y tecnológicos momentos que compartimos juntos... él fue mi primera memoria portátil.


Por fin reaparece la dulce recepcionista, junto con el técnico.
Ella traía al pequeño en su mano.
Me lo entrega con la carita triste.
"Ya no sirve" me dice.
Pero cómo? Por qué? Qué le pasó?
Él interrumpe: "Hicimos todo lo posible... hasta intentamos formatearlo desde la base del disco... pero no hay nada que se pueda hacer"


En ese momento comprendí.

"De cuántos gigas era?" pregunta ella en una cordial actitud consoladora.
"Cuatro", respondí.

Y tomando su cuerpito con cariño, me dirigí a continuar como siguen estas cosas.

Lo colgué en un costadito de mi escritorio, junto con un CD quemado y un disquette de 3 y medio.


Malvona 16 mayo, 2010




Ella vive en la ciudad
pero a veces no está.

Viaja en subte,
también en tren y en libro.

Y cuando se sube a uno de estos, no le pregunta a dónde va.

Le encanta dejarse llevar, descubrir nuevos mundos.

Muchas veces se sorprende con paisajes e historias que nunca imaginó...
y otras veces termina en la esquina de acá a la vuelta.

Pero si esto sucede, no tiene ningún problema.
Porque se toma otro libro que justo iba para Japón,
y se queda allá, a tomar el té y dormir la siesta.


La lectora en la ciudad, (que a veces no está).

Malvona 10 abril, 2010

Nos gusta quejarnos.

No importa circunstancia o motivo, la queja es parte fundamental de la expresión cotidiana.



Encontré esta frase del blog Frases Robadas. Y quien roba a un ladrón..

El verdadero autor: Cinismo Ilustrado, vale la pena darse una vueltita por ahí.